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Necesitamos un baldazo de agua helada

Algunos hablan de cuareterna en lugar de cuarentena y plantean la necesidad de cambiar de estrategia para abordar la pandemia desde la comunicación.

El coronavirus se nos metió hasta en la sopa, es inevitable en cada charla, en la mayoría de las noticias pero, sobre todo, logró detonar nuestro estado de ánimo hasta llevarlo a niveles de angustia impensadas.
Si desde el primer día alguien hubiese dicho que no habría normalidad hasta tanto haya vacuna y tratamiento, quizás no hubiese hecho tanto daño como ahora en que nos hemos acostumbrado a que no hay salida y sentimos la frustración de que no se acaba.
Que la curva aplanada, que el pico de la curva aplanada, que el Ro, que el PCR, que el serológico, que el rastreo de contactos, que la investigación epidemiológica, que los cordones sanitarios, que el avance/retroceso de fase, que flexibilizaciones e inflexibles situaciones.
La información es inmediata, mundial, e improcesable de tan abundante que es. Y es tanta que, por ese mismo motivo, es angustiante. Porque ninguna información nos hace pensar que podremos salir en el corto plazo  y la impresión generalizada es que tanto esfuerzo de encierro fue inútil porque, al final, tenemos una cantidad de casos que asusta.
 Supuestamente, estábamos encerrados para que el sistema sanitario se organice, se construyan nuevas instalaciones (o se adapten), para sumar más camas críticas con respiradores, y para que no colapse el sistema, pero eso en las grandes urbes parece inevitable. Si todo sigue así, en las ciudades más densamente pobladas el sistema sanitario podría colapsar.
Y la mayor duda es qué pasará con nuestra ya precaria economía durante los próximos meses. Porque, dicen los que saben de números, que al gobierno actual le llevará media gestión lograr frenar el desmoronamiento. Comunicar con crudeza lo que enfrentamos podría ser un modo mejor de procesarlo.
Claudio Minoldo

Claudio Minoldo

1 comentario:

  1. Agua fria y perspectiva, las comparaciones son odiosas pero amplían el punto de vista a la hora de analizar por ejemplo la actualidad.En el vecino país Chile muchas veces ponderado por algunos argentinos desmemoriados estan llegando a 10.000 muertos por coronavirus, traspolando a nuestro país teniendo en cuenta cantidad de habitantes podríamos sumar en este momento mas de 33.000 fallecidos por dicha causa, y no llegamos a 3.500. Los motivos de haber permitido a 30.000 argentinos seguir viviendo es una materia que estoy cursando lo dejo para el análisis de quienes parece ya se han recibido.

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