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En menos de 20 años, un vecino de Jesús María ya recibió cinco condenas penales

La jueza hizo lugar al pedido del fiscal Martín Berger
Por el último de los delitos, cometido en octubre de 2019, le dieron 14 años de prisión. Estaba libre desde hacía muy poco tiempo.

Ricardo Moyano (38), alias Quita, ha permanecido preso casi sin descanso desde que tenía 20 años y esta semana sumó su quinta condena consecutiva por un robo calificado en concurso real con otros tres delitos que cometió en octubre de 2019. Esta vez, en juicio abreviado y modalidad de videoconferencia, recibió 14 años de prisión, pena que deberá cumplir casi en su totalidad.
En Sala unipersonal de la Cámara del Crimen de 2ª Nominación, presidida por la jueza Mónica Traballini, el fiscal de Cámara Martín Berger consideró que entre la prueba colectada y la confesión de parte había suficiente material probatorio para pedir 14 años de prisión, petición que fue receptada por la jueza e impuesta como pena.
A Moyano se lo acusaba de la comisión de los delitos de robo calificado por el uso de arma, violación de domicilio, abuso sexual con acceso carnal, y estafa en contra de una mujer de avanzada edad, en un hecho que fue calificado en su momento como aberrante. Después del calvario que atravesó, la mujer no volvió a desenvolverse con independencia y evidencia un daño psicológico importante.
El ahora condenado vivía a unos 600 metros de distancia de la víctima y en la comisión de sus delitos cometió todo tipo de torpezas, entre ellas, llamar a un remis para que lo lleve del lugar en donde acababa de cometer los hechos delictivos.
Vale recordar que, cuando se cometió el aberrante abuso, la veloz intervención y actuación del fiscal Guillermo Monti logró esclarecerlo y detener al autor.
“Me hago cargo de lo que hice. Sólo pido una oportunidad”, expresó Moyano desde el establecimiento carcelario de Bouwer durante la videoconferencia en la que le impusieron la pena. Su solicitud, sin embargo, fue desestimada por la jueza Traballini y por el fiscal Berger en virtud de los abundantes antecedentes delictivos con que contaba el acusado.

Conducta ejemplar, pero en la cárcel

La jueza hizo lugar al pedido del fiscal Martín Berger
Durante el juicio abreviado, Moyano manifestó que su calificación por la conducta dentro del penal era de “10”. En diálogo con este diario, el fiscal Berger dejó entrever que la cárcel parecía el único lugar en el que parece acatar las reglas de convivencia a las que está obligado.
Y enumeró los antecedentes que lo convirtieron en un habitué del penal de Bouwer. Moyano fue condenado por primera vez en 2002 a seis años de prisión y salió por buena conducta antes de tiempo, pero en 2006 fue nuevamente condenado a cinco años de prisión y en 2011 a otros cinco para concluir en 2016 con otra condena a tres años.
Cuando cometió el aberrante crimen de 2019, hacía escaso tiempo que estaba libre. En 18 años, recibió condenas de prisión por 34 años y cada nueva condena condiciona severamente sus posibilidades de salir antes por buena conducta. En el caso recientemente juzgado, por ejemplo, no podrá pedir salida anticipada antes de que haya cumplido como mínimo 13 años.
La instrucción de Moyano se limita al colegio primario, no tiene pareja, y aseguró tener una hija de la que -creía- tiene 17 años. Al momento de la detención, vivía con su madre. En todo el tiempo en que permaneció detenido, desde 2002, jamás recibió una visita de nadie en la cárcel. Pero nada de eso le sirvió de atenuante.
Claudio Minoldo

Claudio Minoldo

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