Último momento
recent

¿Y si nos dan un poco de tregua?

Como nunca antes, los ciudadanos imploran por el silencio de la clase política porque, cada vez que abren la boca, se nos desploma la estantería, sin distinción de colores.

Estúpidamente binarios andamos por la vida como si entre el blanco y el negro no hubiese infinidad de grises. La grieta deviene en una caótica imposición para eliminar todos esos grises intermedios y obligarnos a elegir sólo entre los extremos.
¿Guatemala? o ¿Guatepeor? ¿Pensar así? o ¿pensar asá? ¿Estar parado aquí? o ¿Estar parado allá? Y por no si no fuesen suficientes las imposiciones totalitarias, no falta quien por analogía plantea que blanco y negro  es lo mismo que frío o caliente. Por lo tanto, gris equivale a tibio, los tibios son vomitados, y nadie quiere ser tibio, ergo nadie quiere ser gris.
“Hay que ser blanco o negro”, repiten convencidos quienes fueron absorbidos por la grieta y se comportan como homínidos/protohombres, más cerca del pitecantropus que del homo sapiens.
Todo ese desgastante ejercicio por etiquetar, clasificar, dividir a la gente facilita la labor de la clase política que sólo tiene que reafirmar las convicciones de su tribu por antagonismo con la tribu rival.
Chorros vs vendepatrias, planeros vs oligarcas, autodeterminación vs dependencia (elija usted la confrontación que más le guste).
El problema es que en este estado de fragilidad en que están las cosas, cada frase desafortunada de un político (o un adherente suyo) repercute mal en los mercados y perdemos todos.
Entonces dan ganas de decir ‘callate, callate, que me desesperas’ porque con cada afirmación desafortunada somos más pobres, nuestra economía más frágil y nuestro futuro más incierto.
¡Calladitos, muchachos! Alguno que haga el esfuerzo patriótico de pensar más allá de su club, de su camiseta, de su facción de militancia para no seguir pronunciando la angustia a la que vienen sometidos tantos. No es tan difícil. Es cuestión de proponérselo.
Claudio Minoldo

Claudio Minoldo

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Con la tecnología de Blogger.