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Enroque y baja de abogados antes del inicio del juicio por la muerte de Maru Cadamuro

Guadalupe Sanz desistió de ser querellante en el juicio por la muerte de su mamá
Al mismo tiempo, se conoció que Jeremías Sanz es patrocinado, ahora, por el destacado penalista Marcelo Brito. 
Postergaron el inicio del juicio.

Dos de las novedades más importantes en la causa que investiga la muerte de María Eugenia Cadamuro tienen que ver con cambios en el tablero de abogados. En primer término porque Guadalupe Sanz, hija de Maru, decidió retirar su calidad de querellante y por lo tanto, prescindir de los servicios de los abogados Víctor Britos y Juan Alberione que se desempeñaban en el estudio del exfiscal General Darío Vezzaro.
Originalmente, la fiscalía de instrucción de Jesús María se había opuesto a que Guadalupe Sanz ingrese en calidad de querellante porque interpretaban que la intención no era “ayudar” en la investigación sino estar al tanto de cada paso que daba el fiscal.
De hecho, Guadalupe figuraba como sospechosa en la causa. En su momento, el fiscal José Raúl Almeyda tenía la convicción de que la hija de Maru tenía conocimiento sobre lo que había pasado aquel fatídico 15 de marzo de 2017 cuando la mujer desapareció y nunca más fue vista hasta que su cadáver apareció enterrado en un campo cerca de Villa Gutiérrez, tres meses más tarde.
Tan importante como ese dato es saber que la familia Cadamuro/Sanz decidió prescindir de los servicios del abogado Ignacio Carranza y contratar al destacado penalista Marcelo Brito, el mismo que le hizo dar un giro a la Causa Dalmasso y que logró que Facundo y Marcelo Macarrón, hijo y viudo de la mujer asesinada en Río Cuarto, respiren un poco más aliviados.
De hecho, desde que Brito asumió como defensor comenzaron las dilaciones en la fijación de la fecha de inicio del juicio contra Jeremías Sanz, acusado de haber matado a su madre de dos escopetazos y de haberle hecho sus últimos meses de vida un verdadero calvario.
Bajo la tutela de Brito es que se solicitó la recusación del juez Juan Manuel Ugarte a la Cámara de Apelaciones, se insistió con un recurso extraordinario al Tribunal Superior de Justicia de Córdoba y, tras la negativa de ambas instancias de dar lugar, se insistió con un recurso de queja ante la Corte Suprema de la Nación.

Hipótesis de la demora

La imputación que recae sobre Jeremías Sanz tiene una sola pena y solamente una: prisión perpetua que implica 35 años de cumplimiento efectivo, ni un día más ni un día menos.
Las pruebas en su contra son abundantes y de todo tipo. Se lo declaró psicológicamente y psiquiátricamente lúcido, hay peritajes fotográficos, químicos, rastreos satelitales, testimonios. Su madre tenía puesta una campera que era de él y estaba envuelta con una manta que también era de él.
Entonces ¿Por qué la defensa sigue dilatando la fecha de inicio del juicio? ¿Buscan algún elemento que despeje las sospechas que recaen sobre él?
En realidad, la presunción es que quieren que llegue septiembre que es el mes en que se cumplen dos años desde que quedó efectiva la prisión preventiva que pesa sobre él.
Eso les permitiría solicitar que el acusado espere el juicio en libertad. Hoy, purga cárcel en el establecimiento penitenciario de Bouwer.
Las probabilidades de que eso ocurra son nulas, destacan desde la Cámara que lo tiene que juzgar, pero siguen sin poder empezar el esperado juicio.
Claudio Minoldo

Claudio Minoldo

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