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Posición cada vez más cerrada de proteccionistas sobre el uso del caballo dentro de un espectáculo

14 festivales se reunieron a acordar un protocolo sobre bienestar animal, pero dos de las organizaciones más representativas sobre el tema minimizaron la intención y continúan con su posición restrictiva.

Recientemente, el Festival de Doma y Folklore fue anfitrión de un encuentro al que asistieron otras 13 fiestas que incluyen jineteada como parte de su espectáculo y delinearon las bases de un acuerdo sobre bienestar animal.
Se trató de una reunión cerrada al que asistió muy poca prensa (ningún medio local pudo presenciar el debate, por ejemplo) ni tampoco estuvieron presentes las ONG’s que defienden los derechos de los animales.
El protocolo sobre bienestar animal aparece, a primera vista, como un ejercicio de reflexión saludable, pero al ser consultadas dos de las ONG’s más importantes sobre el tema lo rechazaron de plano.
Andrea Heredia de Olazábal es la fundadora de la ONG Sin estribos y Laura Baggio es presidenta de la fundación Laura Baggio de Defensa y Protección Animal.
Durante 2013, Sin estribos fue querellante y denunció penalmente al Festival de Doma por la muerte de dos yeguas, La Pampeana y Roseta, aunque el entonces fiscal José Raúl Almeyda no encontró méritos para sancionar al Festival por esos decesos y decidió archivar las causas, tras resolver que los animales muertos no estaban bajo el influjo de ninguna sustancia extraña en su cuerpo y que los controles veterinarios y de sanidad habían sido los correctos.
Un año más tarde, la fundación interpuso un recurso de amparo para impedir que haya jineteadas, aunque tampoco prosperó.
Y este año, con la muerte del reservado Pampero Sin estribos volvió a denunciar en la unidad judicial y pidió constituirse en querellante.
En 2014, por otra parte, la fundación Laura Baggio fue invitada a una mesa de trabajo por el Festival de Doma y Folklore para discutir sobre la posibilidad de introducir en la fiesta modificaciones que corrijan eventuales hechos de maltrato animal. La reunión tuvo lugar el jueves 24 de abril por la tarde en las oficinas de la fundación.
“Nuestro objetivo final es lograr que se vaya disminuyendo progresivamente la actividad hasta que haya jineteada cero en algún momento”, dijo tajante Baggio tras esa reunión.

El protocolo acordado

El 27 de junio se reunieron en Jesús María representantes de las siguientes fiestas de jineteada: Festival Nacional de Jineteada y Folclore, Certamen Argentino Doma y Folklore Club Colón de San Justo, Rural Del Prado (Uruguay), Encuentro Nacional de Doma y Festival del Tamal Chicoana Salta, Fiesta de Apadrinando en América, Fiesta Nacional del Caballo, La Capital de la Jineteada - Las Varillas, Fiesta Nacional de la Ganadería del Oeste Pampeano, La Fiesta del Puchero y Del Festival Gaucho de Pasco, Fiesta Grande Las Flores, Fiesta del caballo Urdinarrain (Entre Ríos), Fiesta del Talar, y Fiestas Patrias Saladillo.
También estuvieron presentes relatores, jinetes, tropilleros, y payadores. Entre todos, acordaron un un reglamento marco de buenas prácticas de bienestar animal.­­­­
El resumen fue difundido en un chat de whatsapp del Festival de Doma y Folklore con los siguientes puntos:
• Responsabilidad del tropillero en el caballo que lleva: entrenado para la categoría que compite. No bolearse en el palo, que no se tire al piso, que no se niegue a participar, no forzar.
• El caballo debe llegar al palo entrenado para la categoría que va a competir.
• Docencia de los caballos en el palo. Garantizar el bienestar del caballo en el palo.
• Caballo que queda parado, el jinete no debe incentivarlo más.
• Cambio por espuelas con rodajas de plástico.
• Características del rebenque considerando (peso/cuero de verija, que no exceda de determinado peso y no debe superar la azotera (lonja) el ancho de determinada cantidad de centímetros.
• Sin bocado en categoría crina limpia.
• Recado y gurupa-cincha (ancho mínimo 12cm).
• Cinchado de un solo lado.
• Sangre cero.
• Incorporar el certificado de sanidad animal.
• Medios sanitarios y veterinario para el cuidado equino.
• Cobertura del palenque con material blando.
• No incluir pialada de yeguarizos.

Rechazo generalizado

Desde hace una década, al menos, la voz de las organizaciones de la sociedad civil que defienden los derechos de los animales fue ganando espacio y centímetros en los medios y pusieron a los festivales que utilizan al caballo como parte del espectáculo en el eje de una disputa.
Consultadas sobre el contenido de este acuerdo marco sobre bienestar animal, las fundadoras de las dos ONG’s mencionadas precedentemente, se pronunciaron por el rechazo.
Laura Baggio fue tajante en su comentario: “Luchamos para que esta práctica se prohíba. Nada justifica, ni con lo aquí planteado por ese sector, que las jineteadas sigan permitiéndose. Ofrecerles un buen trato a los caballos sería abolir esta práctica a nivel nacional. Disfrazar el maltrato, sigue siendo maltrato. Un esclavo bien cuidado, sigue siendo esclavo”.
“Estos señores -añadió- al plantear esto están reconociendo que los animales son sometidos y eso es inadmisible.  Ningún cambio... ¡Abolición!”
Por su parte, Andrea Heredia que es abogada insinuó que alguna mejora trae el acuerdo, pero también se cerró sobre la posibilidad de seguir consintiendo que haya jineteadas.
“Las reformas declamadas constituyen un avance, pero hay que ver cómo funcionan en la realidad. Habría que prohibir que se hagan de noche, que no se use rebenque sino un poncho como fue originariamente. Y permitir el control de algunas ONG’s. Pero son algunas sugerencias ante la conciencia que este espectáculo cruento seguirá aún con un nuevo maquillaje”.
Y añadió: “Es saludable que hayan recapacitado luego de tanta lucha de nuestra ONG y de la sociedad que rechaza estos espectáculos cruentos. La declaración implica admitir que todo lo que se decía era cierto.  Espuelas, sangre, dolor y tortura para los caballos en la cancha y atrás de los palenques. Años del silencio de veterinarios que, sabemos, no exigían libreta sanitaria siquiera, poniendo en riesgo a miles de animales. La ignorancia sobre la naturaleza y etología de los equinos amparó estas fiestas crueles e ilegales en franca violación de la Constitución Nacional y la ley 14346”.
“Siempre hemos sostenido que estos espectáculos ponen de relieve el machismo y el sometimiento al ser débil donde no importa el resultado. Total, todo queda tras el velo de “la cultura”, donde estado y empresas lavan sus conciencias dando circo al pueblo. Sólo quien conoce de caballos sabe lo que implica el dolor enorme de las espuelas, ahora convertidas en “rodajas plásticas”, rebencazos, gritos y locura. ¡Quien no enloquecería corcoveando!”, concluyó.
Opiniones que muestran que se está muy lejos de un acuerdo entre intereses tan dispares.
Claudio Minoldo

Claudio Minoldo

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