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Pusieron en marcha la fábrica municipal de adoquines de Caroya

El lanzamiento oficial se produjo este viernes por la mañana en el obrador municipal.

Durante la mañana de este viernes, el intendente Gustavo Brandán pudo dar cumplimiento a una promesa de campaña de su plataforma electoral: la puesta en marcha de la fábrica municipal de adoquines. La maquinaria insumió una inversión de $ 750 mil que pudo costearse gracias a un subsidio del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación.
El municipio también tuvo que hacer un desembolso parecido para acondicionar la estructura donde se instaló la máquina, dentro del predio del corralón municipal.
Aunque la ciudad contaba con la maquinaria desde hace bastante tiempo, no podía ponerla en funcionamiento porque la Nación había impuesto una obligación para otorgar el subsidio y fue que a la “bloquera” tenían que administrarla y ponerla a producir trabajadores asociados a través de la figura de una Cooperativa de Trabajo, con especial énfasis de que los socios sean mayoritariamente personas sin empleo.
Durante este tiempo, los futuros responsables de fabricar adoquines se capacitaron y fueron poniendo a punto la maquinaria para comenzar a producir en masa. De acuerdo a lo que se informó, el municipio será socio de la Cooperativa porque será la proveedora de la materia prima y, al mismo tiempo, compradora del producto final -obviamente, con el descuento de los áridos que aportará como arena, cemento, y granza.

Insumo vital y más barato

En cuanto a la capacidad productiva de la fábrica, se adelantó que podrán generar el volumen equivalente como para adoquinar mensualmente una superficie de entre 1200 y 2000 metros cuadrados.
La intención es utilizar ese producido no sólo para “pavimentar” calles de tierra sino también para senderos internos en espacios verdes y, eventualmente, en veredas. Entre las bondades de este método, el municipio mencionó que abaratará el costo de las obras que se pagan por contribución por mejoras y al ser de propiedad municipal podrá manejar otros tiempos de financiación.
Además, el adoquín es permeable, de fácil manutención, se puede desarticular y volver a armar -cuestión vital para las obras que insumen pasar cañería por debajo como cloacas, redes de gas, entre otras-.
Cabe recordar que en la ciudad hubo una experiencia idéntica de esta metodología de trabajo y fue durante la gestión del exintendente Héctor Nanini cuando se consiguieron los fondos para levantar el Centro Integrador Comunitario (CIC).
En la gestión del exintendente Luis Grión también se utilizó la modalidad para levantar la Casa de la Historia y la Cultura del Bicentenario.

Claudio Minoldo

Claudio Minoldo

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