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El Pueblo equivocado

1º Premio 6to Concurso Nacional de Cuentos para Chicos y Chicas ¿Quién apaga las estrellas? Categoría: grupal 10 a 13 años.

Miguel era un niño gordito y fortachón, en la escuela lo peleaban y le decían “gordo chancho” o “gordo tanque”. 
Es que Miguel estaba en el pueblo equivocado, allí todos eran de raza puroflaca. 
Como buenos flacos, no tenían mucha fuerza y la vez que Miguel se enojó mucho y por defenderse le dio un empujón a Leandro, lo dejó estampado en el portón de salida. 
Desde ese día decidió aguantarse las bromas por temor a desarmar a alguno de los flacuchos.  
La maestra era flaca, los compañeros flacos, médico flaco, hasta cocinera flaca. Pero lo más extraño era que su papá y su mamá también era re flacos.
Miguel sospechaba que algo raro había.
Ese año, para el día del niño, llegó un circo al pueblo. La asociación cooperadora les pagó la entrada a todos los alumnos, ¡estaban súper felices!
El circo era una carpa inmensa con telas, banderines y guirnaldas de luces multicolores. En el espectáculo había payasos, equilibristas, magos y un show muy especial de lucha libre. Cuando Miguel vio a los luchadores se quedó con los ojos como plato. ¡Eran redondos y fortachones como él! A la salida se le ocurrió preguntarle al dueño del circo si podía pedirles un autógrafo. El dueño le indicó que vivían en el camión rojo y gris. Miguel fue con nervios y vergüenza. Tocó la puerta y le abrió una señora redonda de gran sonrisa, se dio cuenta de que Miguel estaba muy nervioso y le convidó una porción de torta. Miguel se animó a preguntarle si venían de algún pueblo de gordos fortachones, porque él se sentía muy extraño en un pueblo de flacos.
La señora Tota, le preguntó la edad.
Diez años, respondió Miguel.
A la señora se le llenaron los ojos de lágrimas y llamó desesperada a su esposo. ¡Toto, Toto!
El señor Toto lo miró y lo abrazó, sin decir nada.
Ellos habían perdido a su hijo hacía casi diez años un día de viento huracanado. Las ráfagas feroces habían tumbado la carpa y se habían llevado rodando al bebé Totito.
Miguel sintió una mezcla extraña de sentimientos. ¿Quién era? ¿Totito? ¿Miguel?
Quizás era Totitomiguel.
Toto y Tota acompañaron a Totitomiguel hasta su casa para hablar con sus otros padres. No les hizo falta explicar demasiado porque con sólo verse entendieron lo que estaba pasando.
Ahora Totitomiguel, vive entre su gente fortachona y pasa parte de las vacaciones con su otra familia de flacos.

Pablo Amir Luna (10 años), Yanella Rojas (10 años), y Uma González (10 años)
Taller Literario del Centro de Apoyo Escolar – Sierras y Parques, Municipalidad de Jesús María.
Claudio Jose Minoldo

Claudio Jose Minoldo

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