Último momento
recent

Faringitis y laringitis: diferencias, síntomas y tratamientos

La faringitis es una de las enfermedades más comunes que afectan a la zona de la garganta, nariz y oído, y consiste en una inflamación de la faringe. La faringitis aguda suele aparecer a causa de una infección por patógenos, en la mayoría de los casos virus, y a veces por bacterias. Esta enfermedad puede estar causada por diferentes desencadenantes: agentes tóxicos ambientales tacaco, alcohol, uso de aire acondicionado, alergias, trastornos metabólicos o cambios hormonales como los que producen la menopausia e hipotiroidismo, explica el Dr. Andrés Carrillo (M.P. 26453), médico generalista y especialista en geriatría.
La faringitis aguda suele comenzar de repente y viene acompañada de dolor de garganta y al tragar. Cuando es infecciosa, tanto de origen viral como bacteriano, suele dar fiebre y dolores generalizados, apunta el profesional.
En el caso de la faringitis crónica los síntomas típicos son sensación de sequedad en la garganta y carraspeo constante, con sensación de tener “algo” en la garganta. En la faringitis crónica, el primer tratamiento consiste en identificar y eliminar el factor desencadenante de la enfermedad, y luego se suelen recomendar vahos y crear un ambiente más húmedo, dice Carrillo.

Laringitis

La laringitis ocurre cuando las cuerdas vocales se inflaman e hinchan, y la voz suena ronca. En los niños, es habitual que se deba a un exceso de gritos. Las alergias o el tabaquismo también pueden irritar las cuerdas vocales. Las infecciones por gérmenes constituyen una causa muy frecuente de laringitis, tanto en niños como adultos. Raramente la laringitis puede ser a causa de bacterias, pero en la mayoría de los casos se trata de un virus, similar a los que producen secreción nasal o gripe.
El principal síntoma o signo de laringitis es la voz ronca o rasposa. También es posible quedarse sin voz o que sólo se puedan emitir pequeños chillidos al intentar hablar. También se puede sentir necesidad de toser o carraspear para aclarar la voz, o sentir una picazón en la profundidad de la garganta. En casos graves puede haber dificultad para el paso de aire.

Tratamiento: Depende de la causa y gravedad del cuadro. Básicamente se suele recomendar beber mucho líquido y descansar la voz hablando lo menos posible. Y es fundamental acudir a la consulta médica, puntualiza Carrillo.

Prevención: Intentar no gritar. Suele resultar útil colocar un humidificador para impedir que se seque la garganta. Otra forma de prevenir la laringitis es no fumar y evitar ambientes cargados de humo de cigarrillo.
Claudio Jose Minoldo

Claudio Jose Minoldo

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Con la tecnología de Blogger.