Último momento
recent

En el reino de lo efímero

Todo parece hecho para durar poco y nos impone una lógica que nos impide disfrutar.

Rápido, ya, de inmediato, ahora mismo. La impaciencia nos gana, no leemos ningún artículo largo, no escuchamos audios que superen el minuto, mucho menos un video. Pareciera que todo deber ser contado con economía de palabras, adelantando el final en la primera frase, sintetizando.
Y ese apuro lo llevamos del trabajo, al hogar, a la reunión con amigos, al asado entre colegas, a todas y cada una de las actividades cotidianas. Nos estamos yendo siempre, apurados vaya a saber por qué motivo, imposibilitados de disfrutar del ahora, del momento.
Sin intenciones de hacer de estas reflexiones un ensayo científico o una descripción sociológica, estamos en condiciones de decir que vienen ganando la batalla la lógica de mercado de lo efímero. Ya nada dura mucho, todo debe ser reemplazado en el corto plazo. Ni las pilas duran lo que duraban hace 20 años ni los foquitos de luz duran lo de antaño.
Todo se vuelve rápido obsoleto. El problema es cuando llevamos esa obsolescencia a las relaciones personales y no logramos que ninguna amistad perdure o ninguna relación de pareja lo haga.
Hasta encontramos en la vejez de nuestros padres esas referencias de obsolescencia en lugar de aprovechar su experiencia y sabiduría. Tal vez por eso los viejos tienen menos prensa hoy, menos espacio, menos tiempo dedicado a ellos.
Siempre se está a tiempo para reflexionar sobre este imperio de lo efímero y plantearnos si realmente queremos vivir en ese estado de velocidad constante que, por ahora, no nos está conduciendo a ningún lado.
Vale recordar que los objetos de la tecnología han venido a facilitarnos comunicación, pero no a esclavizarnos y estupidizarnos ni a hacernos peligrosamente adictos.
Poner en silencio el teléfono, desconectarse del wifi o de los datos, y aprovechar las oportunidades de encuentro podrían ser una buena manera de empezar a combatir lo efímero.
Claudio Jose Minoldo

Claudio Jose Minoldo

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Con la tecnología de Blogger.