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Presentan “Tintos y tintas”, el primer libro de Mario Cresta

El sábado 25 de noviembre a las 21 en el Museo de la ciudad Luis Biondi, se presenta el libro del ocurrente escritor jesusmariense y que tiene un propósito solidario.

Ya en el propio título del libro  vemos cómo lo literal se conjuga con lo literario porque los tintos son eso: vinos, rojos, tirando a ladrillo o a marrones (según la variedad). Son los muchos que ha degustado Mario Dino Cresta a lo largo de sus 76 años.
Y hablando de vinos, pero en sentido metafórico, podríamos decir que Mario Cresta es a la literatura un “cosecha tardía” porque recién se animó a la pluma habiendo cumplido sus primeros y jóvenes 58 años y, desde entonces, escribe regularmente.
Para el taller literario al que asiste desde 1999 -Aguada- Cresta es casi una frase bíblica con cambio de género: “Bendito tú eres entre todas las mujeres”. Ni siquiera al verse en inferioridad numérica, Cresta ha dejado de participar ni mucho menos de escribir.
Papelero de oficio, lector voraz y diverso, sus escritos tienen la cualidad de llevar hasta el absurdo historias reales y convertirlas en risueños episodios. Se mezclan en sus relatos confabuladores contra el tiem-po, viajes imposibles en busca de una pipa perdida, e historias familiares disfrazadas como homenajes sentidos y merecidos.

Contenido/continente
Hablar de la escritura de Mario Cresta nos lleva al apartado inevitable que lo emparenta con otros escritores y en el que el contenido es tan importante como el continente. Aquí lo mismo.
Quien conoce personalmente a Cresta y lee sus escritos (más cuentos que poemas) sabe que el límite entre ficción y realidad es muy finito. Pero la realidad descripta por Cresta es más linda que la verdadera. Si hubiese que elegir dónde quedarse a vivir, mejor quedarse en esa realidad narrada por él.
Lo que nadie dice sobre este autor o nadie se animó a decir hasta ahora es que tiene una capacidad extraordinaria para conjurar contrahechizos y torcer voluntades.
Mario Cresta nació y creció rodeado por mujeres con carácter, pero a todas ellas doblegó armado sólo con dos ingredientes: un amor desbordante y una sonrisa que no tiene igual.
Y con idénticas armas, se presentó y se presenta en cada lugar de la comunidad en el que participó o va a participar, sea un grupo parroquial, una agrupación política, un espacio literario, o una reunión de amigos.
No querer a Mario Cresta es casi un pecado capital; no reírse al lado de Mario Cresta, practicamente imposible; no deleitarse con su compañía, un disparate.
Y éste “Tintos y tintas” tiene, además, un propósito solidario que es ayudar a la Escuela de Educación Especial Nº 1383 “Nuestra Señora de la Esperanza” donde se desempeña el sacerdote Gabriel del Pazo, cuñado y compinche de aventuras de Cresta. La invitación está abierta a todo el público.
Claudio Jose Minoldo

Claudio Jose Minoldo

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