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Temporada de balances

Diciembre no suele ser un mes más del calendario sino la oportunidad para pensar en lo que no salió bien durante el año y lo que sí nos dejó contentos.

Hacer un balance regularmente nos sirve para saber dónde estamos parados, cuánto avanzamos, cuánto se cumplieron nuestras metas, cuánto falta por recorrer. Es contar los porotos de lo que se tiene, desechar lo que no suma, y pensar en cómo seguir incrementando nuestro patrimonio.
Ojo que no hablo de monedas ni de gruesos billetes sino de nuestro patrimonio personal, esa lista del debe y el haber personal, nuestros logros, nuestras alegrías, nuestros valores, nuestra herencia, nuestras herramientas para enfrentar la vida por más dura que parezca.
Incluso cuando seamos muy autoexigentes, si nuestra meta no está en las cuestiones materiales, poca cosa nos hará sentir satisfechos.
Un amigo, un día para compartir un café, un asado, una choppeada, una charla ocasional de vereda, un reencuentro, un abrazo, una palmada en la espalda, un apretón de manos pueden ser motivos para que nos sintamos satisfechos.
2016 no pintaba ser un año fácil porque la política y la economía prometían no darnos tregua. A muchos nos les fue bien en las cuentas, con el trabajo, con los impuestos. Y a todos en general no les va tan bien con la política que parece cada vez más desconectada de la realidad. Ministros y funcionarios fueron a lo largo de este año grandes humoristas con declaraciones desopilantes que no vienen al caso.
Preocupa el dato de que a muchos vecinos les alcanza menos su salario para afrontar todo lo que aumentó por inflación o por suba de tasas e impuestos. Preocupa saber que hubo recesión en muchos sectores y que muchos otros tuvieron bruscas caídas en su actividad en la comparación interanual.
Preocupa saber que la luz se ve al fondo del túnel, pero atravesarlo es una de las odiseas más complicadas. Ojalá que en el balance que cada uno hace, lo amargo de la política y la economía no opaque todo lo otro, lo intangible, lo mejor de la vida, lo que no se puede comprar.
Claudio Jose Minoldo

Claudio Jose Minoldo

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