En foco
Pin It

Widgets

Equinoterapia: “Si vemos que ellos disfrutan nuestro objetivo está cumplido”

Tal vez te interese

Para familias con integrantes con discapacidad, la equinoterapia resulta una gran alternativa.

Por: Adriana Felici (Periodista)

Hasta hace dos años, Alejandro (10 años) era hiperactivo. “Muy hiperactivo”, dice su mamá María, enfatizando el “muy”. “Y desde que se integró al grupo de equinoterapia bajó su hiperactividad en un cien por ciento”.
Mateo (4) tiene síndrome de Down y comenzó en abril: “No se quedaba quieto un minuto, no aceptaba un límite, no se le podía pedir nada… Me comía la cabeza, pero desde que empezó equinoterapia todo cambió: se serenó, acepta los “no”, cumple con las reglas, se le pueden hacer encargos…”, dice su mamá Alba, y agrega que si bien a Mateo le gustaban los caballos, les tenía miedo. “Y ahora es él quien pide montar”, sonríe, mientras su hijito -vestido de gaucho- corretea incansable por el predio de la Sociedad Rural donde se practica equinoterapia.

Artífices
Alejandro y Mateo, junto con Selena y Maricel son algunos de los chicos que hacen equinoterapia como parte de las terapias que propone el COPADI (Complejo para la Discapacidad) de Jesús María. Y las artífices de estos cambios son Carolina Ordóñez (profe de educación física) y Marina Vázquez, quienes además de “amigas-hermanas”, son amazonas. Ambas hicieron el curso de la Federación de Equinoterapia en Córdoba y hace 10 años que dan clases. “Pero no seguimos el esquema tradicional -aclaran- Comprobamos que lo mejor es tomarlo como recreación; como una actividad que permite fundamentalmente disfrutar de montar a un ser vivo que te llena el alma, de sentir el contacto con la naturaleza, de tener un lugar y un momento propios… Y también esto permite adquirir aptitudes: autonomía, seguridad, paciencia, aceptación de límites… Sus papás no van a estar siempre con ellos -puntualizan- entonces es importante que incorporen estas habilidades. Es como que esto cierra las otras terapias que los chicos realizan”.

Habilidades
Selena (6) tiene síndrome de Down e hipoacusia y comenzó equinoterapia antes de caminar (hace unos tres años). Al principio no quería ni tocar los caballos, pero la vemos montada con confianza junto a Marina, porque -dice su mamá Liliana- “de a poco y con paciencia las profes la hicieron ganar seguridad”.
La otra alumna del día es Maricel (10) con un pequeño retraso mental. Su mamá, Ramona, nos cuenta: “Era muy nerviosa e inquieta y esto la ayudó a serenarse y a aprender a cumplir con órdenes y reglas. No falta un día”, dice.
La equinoterapia -que también se puede hacer en forma particular con muy bajo costo- es una actividad para todas las edades y patologías, incluso -y con muy buenos resultados- para casos de autismo. Asimismo la pueden practicar personas que, por ejemplo, tengan miedo a los caballos, o sufran problemas de timidez o rechazo social  ya que está comprobado que el contacto con el caballo tiene poder sanador. Las profes explican que montando se logran habilidades: adquisición de hábitos (cepillado, cuidados…), paciencia y aceptación de reglas (“Cabalgamos hasta ese árbol y esperamos”), entre otras. Y nos dan un dato interesante: “Las mamás también aprenden mucho. Ellas también logran vencer sus miedos y ansiedades; algo lógico en las madres”, señalan.
Para los de “afuera” estar en el predio donde se hace equinoterapia permite vivenciar muchas cosas: la felicidad de los chicos al montar un caballo, la tranquilidad y alegría de las mamás al ver que sus hijos disfrutan y alcanzan logros… pero quizá lo más llamativo sea ver el cariño de las madres hacia Caro y Marina, responsables de los logros de sus hijos. Y por lo que nos cuenta Liliana, su tarea va mucho más allá de sus obligaciones: “En una época tuve problemas económicos y las chicas me becaron a Sele”.
La felicidad que emanan Caro y Marina haciendo esta actividad -que no es rentable e implica, como dicen, un esfuerzo físico enorme- es difícil de transmitir. Quizá sólo ellas puedan resumirla en unas palabras: “No se puede explicar lo que sentimos al ver los logros de los chicos. Ése es para nosotras el mejor premio al que podemos aspirar”. Una devolución que no tiene precio. Como todo lo que se hace con amor.


Autor
Claudio Jose Minoldo

Blog de Interes, recomiendanos

No hay comentarios :

Leave a Reply

Contacto

Contacto

Anuario 2016

Alojamiento en Jesús María

Primer Día

2016. Año VIII.
Año Ocho.
Hecho en Jesús María, Córdoba (Argentina)
Todos los derechos reservados.
Las opiniones emitidas no necesariamente reflejan las opiniones o posiciones de los administradores de Semanario Primer Día.

Seguidores

Archivo del blog

Nuestra misión es dar a conocer nuestros servicios gratis Ayudadeblogger.com