En foco
Pin It

Widgets

Cumbre de París: cinco razones para alegrarnos o preocuparnos

Tal vez te interese

Por: John Vidal (*)

París. La cumbre sobre cambio climático de París (COP21) se desarrolla en un clima de cierto optimismo en que se logre un acuerdo, aunque cuando faltan tres días para que finalice, aún quedan discusiones que saldar.

Motivos para alegrarnos

  1. Quieren un acuerdo. Existe una voluntad universal para limitar las emisiones. Los Gobiernos comprenden los aspectos científicos y saben que no actuar ya no es una opción política ni moral. Las pruebas del cambio climático han aumentado desde la reunión de Copenhague de 2009, y 2015 ya se ha declarado el año más cálido jamás registrado. La opinión pública también comprende mejor que el cambio climático es una amenaza grave y esto otorga a los políticos la legitimidad para ser audaces en sus acciones.
  2. Es rentable. Un nuevo acuerdo internacional audaz, con el que los países se comprometan a reducir las emisiones, interesa a todos a largo plazo desde una perspectiva económica. Indicará a las empresas que los Gobiernos se han comprometido legalmente a reducir las emisiones y esto a su vez aportará al sector privado y a los bancos la confianza a largo plazo que necesitan para invertir en energías renovables y en conservación. A su vez, las tecnologías de las energías renovables están avanzando mucho más rápido de lo que se imaginaba.
  3. ¿Qué puede salir mal? El texto sobre el que debaten los negociadores y políticos de 195 países en París es más breve y más enfocado, y muchas de las decisiones difíciles ya se han tomado. Las posturas de los principales emisores, como EE.UU. y China, están más próximas entre sí.
  4. Las naciones están listas. Más de 180 países que representan el 90 por ciento de las emisiones globales han presentado sus planes nacionales de reducción de emisiones. Es la primera vez que ocurre desde que comenzaron las negociaciones sobre el clima hace 20 años.
  5. Todos estamos unidos. Las recientes atrocidades terroristas de París instaron a los líderes mundiales a realizar una declaración global de solidaridad y aportará el impulso político para asegurar un acuerdo sólido. Ningún país quiere que se lo identifique como el que ha impedido un acuerdo.

Motivos para preocuparnos

  1. ¿Cederán lo necesario? Si tenemos en cuenta que han sido necesarios 20 años de negociaciones infructuosas para llegar a este punto, no es posible que en sólo unos días se salven las grandes distancias entre países. Todos los países estarán presionados para hacer concesiones, pero algunos no querrán que se les dicte lo que deben hacer.
  2. Ya se ha fracasado. Las reducciones que 180 países han declarado que están dispuestos a realizar hasta 2030 sólo lograrán mantener el aumento de temperaturas en 2,7 grados, mientras que el mínimo absoluto necesario para evitar un calentamiento catastrófico a finales del siglo se estima que es de 2 grados. El transporte aéreo y marítimo posiblemente no se incluirán en el compromiso porque será demasiado difícil llegar a un acuerdo.
  3. ¿Quién soportará la carga más pesada? El obstáculo más importante sigue siendo si los países industrializados como Estados Unidos, Reino Unido y Japón, que históricamente han contribuido más a la formación de las emisiones, deben o no estar obligados a reducir más que los países en desarrollo.
  4. ¿Dónde está el dinero? Muchos de los ambiciosos planes para reducir las emisiones presentados a la ONU dependen de que se disponga de hasta un billón de dólares para invertir en energías, agricultura y silvicultura renovables. No se dispone de este dinero y dependerá de los flujos de nuevos mercados de carbono y otras fuentes de financiación inciertas. Por otro lado, sólo se han identificado 57 mil millones de dólares de los 100 mil millones que los países ricos prometieron “movilizar” para ayudar a los países pobres a adaptar sus economías a un mundo más caliente.
  5. A cualquier precio, no. Existe una voluntad real de abordar el cambio climático, pero no a cualquier precio y muchos países se engañan a sí mismos si creen que el cambio climático es una prioridad para todos. Estas conversaciones llevan ya años desarrollándose y sigue existiendo una desconfianza sobre el modo en el que Estados Unidos y otros países han evitado tener que cambiar sus estilos de vida, pero sí han obligado a países pobres a que arrimen el hombro y soporten la carga de las reducciones.

(*) La Voz de Interior reproduce este artículo de The Guardian como parte de la red Climate Publishers Network, conformada por 26 diarios del mundo que generan contenidos sobre cambio climático. Traducción: Sara Fernández (VoxEurop).

Qué se discute

  • Menos de dos grados. Se busca un acuerdo para que los países reduzcan sus emisiones de gases de efecto invernadero. El objetivo de limitar la contaminación es evitar que la temperatura media global suba más de dos grados en comparación con valores preindustriales.
  • Consecuencias. Por encima de ese valor, las consecuencias serían graves: el aumento del nivel del mar afectaría a ciudades costeras, y los eventos extremos (sequías, inundaciones y olas de calor) afectarían la agricultura y las actividades humanas.


Autor
Claudio Jose Minoldo

Blog de Interes, recomiendanos

No hay comentarios :

Leave a Reply

Contacto

Contacto

Alojamiento en Jesús María

Primer Día

2016. Año VIII.
Año Ocho.
Hecho en Jesús María, Córdoba (Argentina)
Todos los derechos reservados.
Las opiniones emitidas no necesariamente reflejan las opiniones o posiciones de los administradores de Semanario Primer Día.

Seguidores

Archivo del blog

Nuestra misión es dar a conocer nuestros servicios gratis Ayudadeblogger.com