Último momento
recent

Embarazo adolescente: “Hoy, dejar a un chico que aprenda en la calle es una actitud suicida”

Ignacio Aguirre, referente de ACES, expone sus experiencias frente a la problemática cada vez más creciente del embarazo adolescente y de las consecuencias familiares que acarrea.

La problemática del embarazo adolescente en nuestra zona está cargada de prejuicios y de hipocresía. El prejuicio más común es pensar que eso les pasa a los chicos y chicas que viven en situación de pobreza en barrios periféricos porque están “habituados” a la promiscuidad. Pero el embarazo adolescente no respeta situaciones económicas ni colores de piel. De hecho, lo que disparó este mismo informe fue saber que hay, en este mismo momento, alumnos de colegios confesionales que vienen atravesando la problemática.
Una chica, pongámosle el ficticio nombre de Elena X, está cursando en el Colegio Nuestra Señora del Huerto y no hizo saber de su situación a las autoridades. Quiere terminar el año, pero su pancita explotará este verano y será inocultable. Ya está pensando en buscarse un colegio nuevo para cursar en 2016.
El segundo prejuicio, con un poco más de fundamento, es que el embarazo adolescente ocurre de noche, en ambientes tipo boliche o baile, y ocurre bajo el influjo del alcohol, la droga, y el descontrol. “No sabía lo que hacía” dirá el padre o la madre para justificar que su hijo o hija ingresó al disfrute de la vida sexual sin más tapujos que haber tenido la edad y una pareja para hacerlo.
En resumen, el embarazo adolescente ocurre tanto en Sierras y Parques como en Parque Suizo. No respeta geografías ni límites territoriales. Sucede en Jesús María, pero también en Colonia Caroya, Sinsacate y Vicente Agüero.
Lo peor de todo es que creemos que se trata de un dato estadístico que nos equipara con otros distritos y no hacemos nada por prevenirlo. Ni siquiera teniendo a mano una institución organizada que puede llegar a miles de adolescentes con información.
Seguramente, habrá quien esté esperando que desde estas páginas aboguemos por el celibato, la abstinencia, y otros preceptos religiosos. Pero está demostrado que esa prédica no detuvo el embarazo adolescente y, por eso, es momento de proponer otro debate, con toda la comunidad, para ponerle freno y ayudar a los adolescentes que tienen que enfrentarlo.

Faltan herramientas
Fuimos en busca del bioquímico Ignacio “Nacho” Aguirre para trasladarle nuestra inquietud y preocupación.
“No puedo cuantificar la cantidad de embarazos adolescentes. Sí, puedo decir que el Hospital Vicente Agüero tiene una estadística que es muy preocupante porque representa para nuestra zonaun porcentaje comparable con las provincias pobres de nuestro país. El embarazo adolescente lo que está poniendo a la vista de todos es que hubo una relación sexual no protegida. Y es algo que, probablemente, vengamos diciendo desde que arrancamos con ACES en el ‘92”, comenzó diciendo Aguirre.
Para el bioquímico, la situación constituye un “mazazo” para la familia y el entorno de la chica o del chico que tiene que asumir un embarazo a corta edad. Pero al ser una cuestión que ha incrementado su frecuencia, ya no tiene una mirada social condenatoria como en otras épocas.
Cuando nace ese bebé y hace su primera sonrisa -completa nacho- se nos va todo el enojo y la bronca, pero de lo que hablamos es de que esa relación  sexual no protegida podría haber conllevado la adquisición de una Infección de Trasmisión Sexual que nos puede vincular con la finitud, aunque sea cierto que el Sida ha dejado de ser una enfermedad mortal y los tratamientos cambiaron radicalmente. La estadística señala que se mueren 5 argentinos por día o más de 1500 por año de Sida, por las razones que sean.
“Esa actividad sexual tan inundada de placer, de gozo, puede vincularte con esa vida  maravillosa que es la llegada de un hijo, pero también puede vincularte con la finitud, con la muerte. En el 99 por ciento de las mujeres que tienen cáncer de útero tienen un virus que se llama HPV que es un virus que se adquiere sexualmente”, ejemplificó Nacho.
No se trata aquí de ver si hay un caso cada 1500 personas, o 100 cada 1500. Para el que lo padece al problema hay solo dos porcentajes posibles: Cero por ciento si no lo tiene y cien por ciento si lo tiene. Y en el embarazo adolescente para estar en la primera estadística es necesario pensar en llegar con dos herramientas fundamentales: Educación y métodos anticonceptivos.
En un grupo de 100 adolescentes de entre 15 y 16 años, entre el 70 y el 80 por ciento ya se inició sexualmente. Las que no tuvieron relaciones son la excepción. Pero si les consultás a los papás de esas adolescentes, los 100 dirán que su hija está en el lote de las que no se iniciaron. Claramente, es un mecanismo de defensa como lo es también pensar que las que toman, se drogan, o fuman son las hijas de los demás.
“En la medida en que tengamos una sociedad tan hipócrita que corre el problema hacia el otro para no incomodarse es muy difícil encarar problemáticas como la del embarazo adolescente. Son problemáticas que ponen de manifiesto falencias de educación nuestra”, añade Nacho. La educación, sin dudas, es la mejor herramienta para enfrentar el problema.

Dejar el ocultamiento
Independientemente de la formación personal, de la apertura mental, y de la conciencia sobre los riesgos que trae aparejada la iniciación sexual temprana, incluso a los padres más “progres” les resulta dificilísimo hablar de sexualidad con los hijos. Pero lo que hay que entender es que la educación sexual es una apuesta muy fuerte a la salud y el futuro de nuestros hijos. Si no estamos capacitados para encararlo, cuando menos deberíamos permitir que alguien capacitado lo haga.
“No pensemos que van a aprender solos, en medio de la enorme cantidad de información tergiversada a la que tienen acceso, en internet por ejemplo, donde se puede ver cualquier cosa. Si no encaminamos esa investigación y les correjimos, seremos cómplices del problema, lo facilitaremos”, añadió Nacho.
Y completa: “Hoy, el chico que empieza su vida sexual activa por decisión propia debe llegar con conocimientos que le permitan que esa vida sexual activa sea un vínculo entre su vida y el placer y no entre su vida, el dolor, la angustia, el sacrificio de tener que dejar de hacer un montón de cosas para ser padre o madre o que le traslade esa responsabilidad a los abuelos. Acá, hay una herramienta esencial a la que deberíamos recurrir que es la educación y a la que no apelamos”.
Punto de partida para una discusión mucho más amplia.

“No soy el dueño de nada”
Quiero dejar aclarado esto: Nacho Aguirre no se considera dueño de nada. No me considero dueño de la educación sexual porque no soy sexólogo. Tampoco me considero dueño del SIDA. Sé algunas cosas porque hace muchos años que estoy preparado y hablo con los chicos. Tengo una formación profesional que me permitió llegar a conocimiento más fácilmente que otros.
Pero este año dí dos charlas en el Bonoris, una charla en Sinsacate, una en Sierras y Parques, y esta semana entro por primera vez en tres años al Colegio Sarmiento donde funciona ACES desde que nació.
¿Qué está pasando para que pase esto? ¿Antipatías personales? ¿Miserias humanas? ¿Por qué nadie capitaliza nuestra experiencia? ¿Aces no debería ser orgullo para la ciudad?
Esta situación deja a miles de chicos sin la herramienta básica para pelear contra la epidemia que es la educación. No puedo aceptar ni entender que no podamos entrar al Huerto o el Seminario todavía.

El SIDA, los adultos y el desafío de educar para la Vida
Desde la creación de ACES, nos hemos enfrentado con el cuestionamiento acerca de la “conveniencia” de que este tema sea tratado tanto por quien escribe estas líneas, coordinador de ACeS, como por el resto de sus integrantes, en la creencia de que el solo hecho de poner en debate las cuestiones atinentes al sexo, significaría un incentivo, una motivación extra, fomentando su ejercicio entre los chicos.
Esto, además de ser un enorme error (o una gran mentira), es una subvaloración del intelecto de tales jóvenes. Resulta tan cómodo como inconsistente suponer que los  estímulos  para llevar adelante su actividad sexual, pueda provenir de lo que dice un bioquímico o un grupo de chicos que lo que SÍ pretendemos es que lo hagan en el ámbito de la salud y que, de lo que SÍ estamos absolutamente convencidos es de que, al proponerle a los cientos de jóvenes sexualmente activos que lo hagan de una manera responsable, hablando de medidas de sexo seguro (incluida la utilización del preservativo látex), estamos haciendo una enorme apuesta al futuro.
Claudio Jose Minoldo

Claudio Jose Minoldo

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Con la tecnología de Blogger.