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Elogio de la previsión

Córdoba, ubicada en una región semiárida, logró vender que es una provincia con mucha agua y eso pudo hacerlo porque hubo quienes diseñaron y ejecutaron diques.

De no ser por los numerosos embalses que tiene el territorio provincial, Córdoba sería una provincia con escasez de agua porque está ubicada en un territorio semiárido en gran parte.
Pero también sería una provincia en la que los ríos generarían desastres si no se los contuviera en diques y represas. Desde 1889, cuando arrancó la construcción del primer dique San Roque, hasta 1993 cuando se inauguró el dique El Cajón, Córdoba construyó la friolera de 14 enormes reservorios de agua, cuyos beneficios huelga mencionarlos, desde la producción de energía hidroeléctrica, la provisión de agua para riego, la provisión de agua potable, y la generación de espejos para la realización de actividades náuticas y de esparcimiento.
Y está demostrado que cualquier medida de contención resulta provechosa ya que el menor de los espejos de agua apenas si embalsa 0,16 hectómetros y el mayor de ellos 560 hectómetros.
Esta semana, este semanario dialogó con Francisco Federico Osella, vecino de Jesús María, cuyo padre Benedicto estuvo a punto de trabajar en un proyecto de embalse para la cuenca alta del río Santa Catalina... ¡en 1946!. Es decir, hace 69 años la entonces DPH (Dirección Provincial de Hidráulica) trabajaba en un proyecto para demorar la llegada del agua durante las crecientes.
Según relató Osella, el proyecto contemplaba un escalonamiento de siete niveles de esa suerte de embalse que se pensaba para frenar la marcha furiosa de los afluentes del Guanusacate.
Relató Osella que, en aquel tiempo, los intendentes locales no interpretaron la naturaleza del proyecto y no lo empujaron para que se realizara. De más está decir todo lo que se hubiese podido evitar durante las pasadas inundaciones sobre el Santa Catalina donde murieron tres personas arrastradas por el río.
Ahora, el gobierno de Córdoba señala que la solución a los problemas que dejaron las crecientes es la construcción de dos diques secos en las cuencas altas del Santa Catalina y del Ascochinga. Ojalá que se concreten cuanto antes y que podamos elogiar la previsión de las autoridades en el siglo 21 y con Cambio Climático.
Claudio Jose Minoldo

Claudio Jose Minoldo

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