En foco
Pin It

Widgets

Lo que el río nos dejó

Tal vez te interese

La muerte de Arturo Maturano debe ser una bisagra para empezar a pensar en cómo prepararse ante fenómenos climáticos extremos como los que estamos viviendo.

Fue él y estaba sólo, pero podría haber ido con pasajeros, o pudo ser una traffic con chicos yendo al colegio, o pudiste ser vos que tantas veces cruzaste el Puente Centenario. Incluso pude ser yo que también lo he cruzado infinidad de veces.
La muerte del remisero Arturo Maturano encendió  los ánimos durante esta semana. Jesús María vivió con pesar la noticia del accidente y con angustia todos los momentos que precedieron al hallazgo del cuerpo a diez kilómetros de distancia del lugar en que fue arrastrado por la corriente al desbarrancarse su coche al río.
Y quedó una marea de preguntas y mucha rabia porque no era necesario que muriera nadie para que nos pongamos a reflexionar sobre lo que le viene haciendo este río a la ciudad.
La erosión de su cauce viene afectando obras civiles de envergadura que son las únicas que lograron traspasar tres mandatos de intendentes de distinto signo. Las viene poniendo en riesgo, las viene poniendo a prueba, mientras vemos cómo se deterioran inexorablemente ante la inacción del Estado.
Hay culpas concurrentes en esta tragedia. Por una parte, la jurisdicción del río y del fallido puente que es del gobierno de Córdoba, a través de la Subsecretaría de Recursos Hídricos y de la Dirección Provincial de Vialidad. Inobjetable que ninguna de las dos reparticiones hizo nada para evitar que se socaven las bases del puente y lo debiliten estructuralmente.
Inobjetable que ninguna de las dos reparticiones ha realizado obras de envergadura para frenar la constante erosión del río Guanusacate y cuyo cauce está hoy tres metros más abajo que hace 15 años. No han hecho gaviones, no reforestaron ni generaron cobertura vegetal de los márgenes, no controlan bien la extracción de áridos río arriba ni los extraen aguas abajo para evitar los desbordes en las crecidas.
Y, encima, cuando el municipio intentó por su cuenta remediar parte de la situación, les quitaron las máquinas y los multaron. El poder de policía sobre el río debiera ser traspasado de inmediato a los municipios de la cuenca si no cuentan con capacidad operativa de control.
Y a nivel interno desnudó que no contamos con un sistema de alarma temprana que vaya avisando con la suficiente antelación que está viniendo una crecida de importancia. Y faltó la Policía impidiendo el acceso a los puentes durante los picos de crecida. Y hasta faltó celeridad para ir a interrumpir el tránsito cuando varios vecinos habían avisado que el puente Centenario se había caído.
A hechos consumados, es fácil endilgar responsabilidades, señalar con el dedo, esgrimir alegatos, acusar. Pero lo cierto es que la comunidad tiene que lamentar la muerte de Arturo Maturano que, a la hora del accidente, iba a trabajar, bajo la lluvia, porque un pasajero lo esperaba. Se murió un “buen tipo” como todos los que lo conocieron han dejado entrever.
Es hora de dejar de dejar de trasladar responsabilidades a otros. Por acción, inacción, u omisión hay numerosos actores que tienen responsabilidad directa sobre esta tragedia. Ojalá que tengan el coraje para pedir las disculpas del caso y trabajar en la remediación del desastre.


Autor
Claudio Jose Minoldo

Blog de Interes, recomiendanos

No hay comentarios :

Leave a Reply

Contacto

Contacto

Alojamiento en Jesús María

Primer Día

2016. Año VIII.
Año Ocho.
Hecho en Jesús María, Córdoba (Argentina)
Todos los derechos reservados.
Las opiniones emitidas no necesariamente reflejan las opiniones o posiciones de los administradores de Semanario Primer Día.

Seguidores

Archivo del blog

Nuestra misión es dar a conocer nuestros servicios gratis Ayudadeblogger.com