En foco
Pin It

Widgets

Se cumple un nuevo 24 de marzo y Víctor Jorge Bié sigue desaparecido

Tal vez te interese

Pasaron 36 años desde que “Pochito” fue secuestrado y desaparecido por la dictadura militar. Para la familia Bié sigue siendo una herida que no cierra. Su hermano Héctor se animó a un cariñoso recuerdo.

En Jesús María le decían “Pocho” o “Pochito”, igual que a su padre. Había nacido en San Francisco el 30 de mayo de 1946 y era el hermano mayor de Héctor Mario y de Zulema.
Fue estudiante del Liceo Militar General San Martín y, cuando salió de allí, quedó con cierta aversión hacia el estilo de vida que proponían los militares.
Luego estudió Agronomía en Casilda, provincia de Santa Fe, donde se recibió de Técnico Agrónomo. Igual que muchísimos otros jóvenes de la época, Víctor Jorge Bié recorrió varios países de latinoamérica como Venezuela, Brasil, y Bolivia, y algunos de esos viajes los realizó haciendo dedo.
Claro, el “Pocho” de aquellos años no era el mismo que había pasado su niñez y pre adolescencia en Jesús María. A “Pocho” en algún momento la cabeza le hizo un clic y comenzó a militar en espacios políticos  y a pensar en una Argentina diferente. Y cuando esos espacios políticos decidieron pasar a la clandestinidad, Víctor Jorge decidió que también acompañaría ese proceso, aunque eso significase poner en peligro su vida.
En el sitio web de Roberto Baschetti hay una reseña muy cariñosa hacia la figura de “Pocho”, a quienes sus compañeros de militancia también habían bautizado “Inri”, porque decían que su estampa se parecía a la de Jesucristo.
Sí, era muy delgado, usaba bigote, o bigote y barba en alguna época, y tenía las clinas un poco largas. Y tenía la chispa propia del clásico cordobés.
En el sitio de Baschetti reproducen un fragmento de una carta que le envió a su esposa María de las Mercedes, apodada Gogó, en la que deja en claro hasta dónde estaba metido: “Tengo un fin, una meta bien determinada y estoy tan seguro de ello que no dudo un instante en arriesgar la vida. Porque nunca puede cerrar los ojos el que vio la luz y los que la vieron se dividen en dos bandos: los que luchan y los que lloran”.
Tanto fue su compromiso que estuvo en la cárcel durante la dictadura de Lanusse en Rawson. Fue liberado más tarde por la amnistía del gobierno peronista de Cámpora el 25 de mayo de 1973. Como montonero militó en Catamarca, Rosario, Córdoba y por último en zona Oeste de Gran Buenos Aires  donde llegó a ocupar diversos cargos de conducción. Fue secuestrado-desaparecido el 20 de enero de 1977 en San Justo, partido de La Matanza.

La memoria familiar
Héctor Mario “el Gato” Bié es un entusiasta colaborador del Centro Comercial de Jesús María desde hace muchos años y un reconocido productor de seguros. Tiene, además, gracia para contar cuentos e irradia buen humor en general.
Pero su ánimo se transfigura cuando se tiene que referir a su hermano desaparecido. No hace falta ir hasta el hueso, para saber que el sólo recuerdo de su ausencia forma parte de la herida familiar que no cierra.
“Pocho tuvo cuidado de no venir acá para que no nos hagan nada a nosotros. Nos cuidó siempre. Nunca lo vi llorar. Era la antítesis mía, tenía unos huevos...”, comenzó recordando Héctor.
Pocho se venía salvando de la persecusión militar, pero estaba cada vez más comprometido políticamente.
“El Pocho -añadió Héctor- era jodón, de tener muchos amigos, de timbear. Después hizo clic, se arrepintió de haber perdido tiempo, eligió su ideal  y le dio para adelante con eso.  ‘Andate, Pocho, andate’ le decían sus amigos porque todos los días desaparecían de a cuatro o cinco. Era una cosa de locos entre 1976 y 1977”.
El Gato tiene coincidencias y disidencias con la actual política de derechos humanos del gobierno. Aplaudió los primeros gestos de Néstor Kirchner y se siente más afín a Abuelas de Plaza de Mayo que a Madres, pero espera que el gobierno quiera parecerse más a Brasil o a Uruguay antes que a Venezuela.
“Éste era el ideal de Pocho -dijo Bié mostrando un recorte periodístico donde aparece el presidente de Uruguay Pepe Mujica y que guarda en su billetera- El de los tipos que no hacen las cosas para ellos sino para los otros”.
“Tenía un pintón, pintón. Hay una foto de él en el Liceo y yo tenía un afiche de una película de Alain Delon en la que los ponés juntos y eran muy parecidos”, recordó Héctor sobre la estampa de su hermano, ese hermano que permanece en aquel estado que inventó el terrorismo de Estado en Argentina: Desaparecido.
 Cada 24 de marzo, en la historia de la familia Bié, es abrir un poco la herida que no cierra.


Autor
Claudio Jose Minoldo

Blog de Interes, recomiendanos

2 Comentarios :



  1. Tengo foto de Victor Bie ,que me la dieron al incinerar en Zurich-Suiza los efectos personales de Raúl Bravo ,cuando falleció .Los tres viajamos por latinoamerica a puro autoestop.Díganme como se la mando.Saludos.José C.Cebey
    Nota :Como un recuerdo a su memoria estoy dispuesto a testimoniar.

    ResponderEliminar
  2. no entiendo como hector bie con un hermano desaparecido difiende a gendarmes, quienes en esa epoca allanaban viviendfas en jesus maria y atropellaban a la gente , si pero lo entiendo mas vale el peso que dejan que la dignidad y el honor, resulta que ahora somos tan caritativos que los empleamos en la municipalidad.-estoe siempre van a ser genocidas no nos engañemos.-

    ResponderEliminar

Contacto

Contacto

Anuario 2016

Alojamiento en Jesús María

Primer Día

2016. Año VIII.
Año Ocho.
Hecho en Jesús María, Córdoba (Argentina)
Todos los derechos reservados.
Las opiniones emitidas no necesariamente reflejan las opiniones o posiciones de los administradores de Semanario Primer Día.

Seguidores

Archivo del blog

Nuestra misión es dar a conocer nuestros servicios gratis Ayudadeblogger.com