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“No hay que confundir despenalizar la tenencia de las drogas con legalización de la venta de drogas”

El ex diputado socialista Eduardo García, autor del primer proyecto de ley sobre despenalización de la tenencia de drogas para uso personal, expuso en Jesús María su opinión sobre el proyecto de ley que se trata en el Congreso.

La marihuana y la cocaína seguirán siendo drogas ilegales y tanto producirlas como venderlas seguirán siendo delitos federales, pero el proyecto de ley que se viene tratando en el Congreso de la Nación pretende sacarle la denominación como  “delito” al consumo personal de sustancias prohibidas, independientemente de que sean pasibles de una condena social por los daños que causan a la salud. Eduardo García, ex diputado socialista, fue el autor en 2003 del primer proyecto para despenalizar la tenencia de drogas para uso personal y expuso su visión sobre el proyecto que se está tratando en la actualidad. Vino a Jesús María invitado por sus pares del Partido Socialista local a dialogar con los medios de comunicación de la región.
“Es muy frecuente escuchar que si se despenaliza la tenencia de drogas para uso personal, fundamentalmente en la despenalización del uso de la marihuana que es una de las drogas prohibidas de uso más masivo, vamos a tener la marihuana en los kioscos como si fuera un objeto de venta libre. Eso no es así. Siguen siendo sustancias prohibidas y su comercialización y su producción sigue siendo un delito por más que se despenalice. La despenalización tiene como idea central dejar de castigar a quien es la víctima del negocio de las drogas prohibidas que es el usuario”, señaló García antes de añadir: “También hay que hacer una aclaración entre drogas legales como el tabaco, el alcohol, los medicamentos. Muchos de ellos no son de venta libre pero muchos de ellos son de uso masivo como los ansiolíticos. Y el otro rubro es el de las drogas prohibidas que van a seguir siéndolo como la marihuana y la cocaína. El tema es que quien la consume en un acto privado no está cometiendo un delito porque está protegido por el artículo 19 de la Constitución Nacional que dice: “Las acciones privadas de los hombres que de ningún modo ofendan al orden y a la moral pública, ni perjudiquen a un tercero, están sólo reservadas a Dios, y exentas de la autoridad de los magistrados”. En este caso, consumir un cigarrillo de marihuana de acuerdo a la ley vigente que se quiere modificar es un delito”.

¿Cómo demostrar el límite entre lo que es el consumo propio?
- Primero, creo que la diferencia entre un consumidor, un productor, y un comercializador de drogas prohibidas tiene que ver más con la investigación policial y judicial que con una legislación. Evidentemente, poder identificar a un narcotraficante tiene que ver con la investigación porque es muy difícil encasillar en una ley si una plantita no es un delito y cinco plantitas sí lo son. Tiene que ver con lo otro con que la conducta de la persona indique si es para uso personal o para su comercialización y en general la Policía y la Justicia tienen claramente identificados cuáles son las personas que hacen de estas drogas peligrosas un comercio gigante y que inducen al consumo para beneficiarse a quien a lo mejor equivocadamente la consume asumiendo el riesgo del daño que produce. Quienes estamos de acuerdo con la despenalización creemos básicamente esto: no queremos que se transformen en delincuentes aquellos que no lo son. Son personas que pueden estar equivocadas o no –depende de la valoración de cada uno- porque están consumiendo una sustancia que produce daño como también lo puede hacer el tabaco, o el alcohol, pero que lo hacen en un acto privado.

¿Qué pasa con el tema de la salud de quien consume?
- La despenalización va a ayudar a separar la paja del trigo o poner blanco sobre negro porque en estos casi 30 años de vigencia de la ley es cuando más ha crecido el fenómeno del consumo de drogas en Argentina. Cuando uno lee los fundamentos que se utilizaron al aprobar esta ley y penalizar la tenencia para uso personal lo que se buscó fue proteger el concepto de la salud como bien social. ‘Está bien, es un hecho privado, pero se está haciendo un daño. Protejamos a la persona de ese daño’ pero lejos de mejorar la situación se ha empeorado.  Hay que ser francos y no tener doble discurso: despenalizar las drogas en Argentina no va a resolver el problema social de las drogas. El Estado se ha desentendido del problema y se lo ha trasladado a la Policía y la Justicia cuyo único problema es el del narcotráfico, el negocio de las drogas, pero el problema del consumo tiene que ver con otras cosas y el Estado no se ha hecho cargo. Despenalizar no resuelve el problema pero resuelve dos cosas: dejar de tratar como delincuentes a centenares de miles de jóvenes que no son delincuentes y que han sido castigados por la ley en estos últimos 30 años. El hecho de que un joven de 18 o 19 años tenga entre sus antecedentes la comisión de un delito federal por haber fumado un cigarrillo de marihuana, prácticamente se le arruina la vida a ese joven al mismo tiempo que lo aleja de la posibilidad de conseguir un trabajo.
Claudio Jose Minoldo

Claudio Jose Minoldo

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