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Corazones Unidos logró reponerse del hecho de vandalismo con la solidaridad de la gente

Paralelamente a la organización de una Jornada por el Día Mundial del Síndrome de Down, el taller protegido fue víctima del vandalismo de unos vecinos que robaron e incendiaron el depósito en el que guardaban algunos objetos de trabajo.

Las lágrimas ganaron la mañana del miércoles cuando los integrantes del Taller Protegido Corazones Unidos llegaron a las instalaciones donde trabajan en su emprendimiento de pastas caseras y se toparon con el cuadro de que unos vándalos habían robado elementos del depósito y habían incendiado la edificación hasta dejarla reducida a cenizas e inutilizable.
Poco importa si horas más tarde la Policía logró encontrar a los responsables del hecho y restituir algunos materiales robados. El daño ya estaba hecho y el golpe había sido dado, increíblemente, por vecinos menores de edad con domicilio a pocos metros del emprendimiento.
Es cierto que no es la primera vez que Corazones Unidos es víctima de la inseguridad ya que hubo episodios anteriores en los que les fueron sustraídos algunos objetos, pero ésta fue la primera vez en que roban y dañan parte del edificio que con tanto esfuerzo vienen levantando desde hace años.
Aunque precaria, la construcción que servía de depósito quedó inutilizable. Hay que voltear lo que quedó en pie y levantarlo de nuevo. El municipio ya señaló que pondrán a disposición los ladrillos bloc que sean necesarios para reconstruir el lugar y la Sociedad Rural se comprometió a aportar las aberturas. No fueron las únicas instituciones que ayudaron ni las únicas personas que se conmovieron cuando se conoció la noticia. Con decir que una máquina “Pastalinda” fue aportada ni bien se conoció la noticia de que era uno de los objetos robados.
Y también fue masiva la respuesta de la gente que participó de la Jornada Solidaria en conmemoración del Día Mundial del Síndrome de Down en las instalaciones de la Dirección de Cultura y que sirvió para que los integrantes del taller protegido puedan vender muchos de los productos que elaboran.
La jornada fue declarada de interés legislativo por la Legislatura de Córdoba a instancias del legislador Carlos Presas y contó con la presencia de las máximas autoridades del Ejecutivo jesusmariense.
Allí, los médicos Diego Almada, Sergio Martínez, y Luis Monzón desarrollaron interesantes abordajes sobre el Síndrome de Down, particularmente en lo que hace a su reconocimiento como sujetos de derecho, a sus posibilidades de inserción social a partir de la estimulación temprana, y a su capacidad para desarrollar su sexualidad, entre otros aspectos.
Al Taller Protegido Corazones Unidos concurren unas 30 personas con discapacidad y, entre ellas, algunas que tienen Síndrome de Down. Han demostrado a lo largo de esta década en que funciona el emprendimiento que tienen aptitud para desarrollarse como trabajadores y lo hacen con responsabilidad, como manipuladores de alimentos, dentro del marco legal que se exige para elaborar alimentos, pero fundamentalmente lo hacen con alegría bajo la coordinación de Elba Zapata, una incansable mujer a la que esta semana le hicieron pasar una jornada muy triste y al día siguiente una jornada muy satisfactoria tras haber recibido de la comunidad numerosos gestos solidarios.
Pero lo que ocurrió debiera ser un llamado de atención para la Policía local ya que el hecho (y se supone que varios de los anteriores también) fueron cometidos por algunos vecinos de la institución. Tal vez, con un patrullaje permanente desde ahora y por varios meses, se pueda mitigar la amargura.

Jornada sobre Síndrome de Down
Una de cada 700 personas nace con Síndrome de Down, la alteración genética más frecuente y que también suele denominarse Trisomía. Esa alteración puede derivar en un menor desarrollo de la memoria, el lenguaje y la comunicación, la lectura, el de-sarrollo físico, y las habilidades sociales y artísticas cuando no son estimulados desde la familia y el entorno.
Desde 2006, cada 21 de marzo de conmemora elDía Mundial del Síndrome de Down y, por ese motivo, el Taller Protegido Corazones Unidos realizó una jornada solidaria que contó con la participación de los médicos Diego Almada, Sergio Martínez, y Luis Monzón.
Almada, en su calidad de Director de Salud de la ciudad, fue el encargado de ofrecer los conceptos elementales en torno a la discapacidad y en el posicionamiento respecto de que se trata de personas con derechos: “Es diferente pero tiene que tener las mismas posibilidades que cualquier otra persona. Tenemos que velar porque estas personas tengan una calidad de vida semejante a la de cualquier otra. ¿Cómo se logra esto? Con la estimulación precoz, con el lugar que le damos en la sociedad desde que nacen y desde antes de nacer incluso, con la posibilidad de integración, y fortaleciendo en la sociedad los derechos que ofrece la propia ley”. 
Allí, fueron enumerados algunos derechos de las personas con discapacidad como el derecho a la terapia, a la rehabilitación, al diagnóstico, a la cobertura de medicamentos, a la estimulación temprana, a las internaciones, intervenciones e-ducativas y terapéuticas. Y también el derecho a una educación inclusiva.
“Nuestra obligación es favorecer el desarrollo personal de cada uno de estos individuos y tratar de que lleguen a ser ciudadanos corrientes tratando de favorecer en ellos el autocuidado, la autonomía personal, el derecho a aprender. Todo esto se puede lograr dentro de un marco de amor, de contención familiar y social”, concluyó Almada.
Por su parte, Sergio Martínez como director de APADIM y médico fisiatra con orientación al trabajo con personas condiscapacidad, aportó: “No hay una política regulada para el manejo de la noticia cuando nace un niño con Síndrome de Down, no hay un comité ni una persona encargada en toda la provincia sobre esto. Sería bueno que se pueda armar algo así. Insto a que haya equipos interdisciplinarios dispuestos a acompañar a las familias en estos primeros momentos”
“Antes muchos de nuestros pacientes con Síndrome de Down quedaban en la casa, sin acceso a una interacción social ni educacional. Hoy, la realidad ha cambiado. Yo me imagino a mis pacientes cuando son chiquitos que el día de mañana se tomen un colectivo solos, yendo a trabajar, cobrando un sueldo, con un aporte jubilatorio, y aportando a la casa... y siendo felices. Lo cual implica un trabajo inmenso de todos los que rodeamos a la historia de una persona con Síndrome de Down”.
Finalmente, el médico especialista en  sexualidad, Luis Monzón, especificó algunos aspectos sobre las personas con Síndrome de Down: “La sexualidad es una sola. Las variables pueden estar dadas por el grado de inserción social y familiar, pero nada más. Yo no estudio educación sexual para discapacidad o para personas normales entre comillas. Hay una sola sexualidad y esto se fundamenta en a necesidad de respetar la condición de persona. Todos nacemos seres humanos y nos hacemos personas en el contacto con los que nos rodean. Sin contacto es imposible convertirnos en personas”.
Claudio Jose Minoldo

Claudio Jose Minoldo

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