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Juegos y cuentos trajo el Monserrat a los chicos de La Casa de Matías

El histórico colegio de la ciudad de Córdoba repitió la excelente costumbre de visitar la ciudad y compartir una jornada con los niños que concurren a la casa de la familia Rodríguez. Esta vez, fue con una propuesta literaria y un mini circo con payasos.

A instancias del Departamento de Extensión, alumnos del Colegio Nacional de Monserrat estuvieron en Jesús María con el cometido solidario de compartir una jornada de juegos, fútbol, y lectura. Era la oportunidad para presentar en la ciudad el libro “11 cuentos del Señor Monserrat” que está dirigido a niños de 4 a 10 años y que fue escrito e ilustrado por los alumnos del tricentenario colegio.
Los libros están a la venta en el colegio a 15 pesos y fueron trabajados desde la problemática de los derechos de los niños. Los alumnos recibieron varias capacitaciones antes de sentarse a escribir y mantuvieron contacto con las instituciones a las que iba a hacer llegar el material escrito.
La previa a la presentación en nuestros pagos se desarrolló en el enorme parque de la Casa de Matías donde los varones se fueron derecho a la pelota de fútbol y las chicas a la casita de muñecas y a jugar a las “comiditas”.
La mayoría de los alumnos del colegio que visitó la ciudad está terminando cuarto año pero tienen entre 14 y 15 años porque al Monserrat se ingresa a primer año después del quinto grado de la primaria y se cursan siete años en total. Es decir, que el compromiso solidario lo asumieron adolescentes y demostraron un histrionismo y un entusiasmo poco usual. De hecho, el corolario fue una pintada generalizada de rostros y entrega de narices de payaso para todos.
Ivana Sánchez y Sandra Hesner son las encargadas del área de Extensión del Monserrat, que viene funcionando desde hace tres años, y fueron las encargadas de explicar el cometido del proyecto.
“Este es un proyecto que se suma a la vinculación que ya se tenía desde hace años con La Casa de Matías a través de Ivana. El proyecto comenzó este año bajo el nombre De arte y narración en el que trabajaron alrededor de 90 personas”, comenzó señalando Hesner.
Obviamente, hubo mucho más material que no pudo ser incluido en el libro porque el entusiasmo fue tal que quedaron inéditas ilustraciones y textos. El terciario con que cuenta el Monserrat se sumó a la iniciativa a través de la carrera de comunicación visual. Y hubo una articulación con la cátedra de Dinámicas de Grupo 2 de la Escuela de Teatro de la Universidad Nacional de Córdoba que derivó en la representación del cuento “Sueños de Circo” en La Casa de Matías.
Respecto de la motivación que recibieron los alumnos para producir, Sánchez acotó: “Uno de los ejes fundamentales en el taller de narración era recuperar y fortalecer los derechos del niñó para el que tuvieron seminarios de capacitación. Dos ex alumnas, ayudantes extensionistas que vienen del programa de solidaridad infantil, junto a un docente de literatura jubilado de la casa coordinaron el taller de narración a través de diferentes estrategias y metodologías de trabajo para que los chicos libremente traten de representar y plasmar los derechos del niño”.
La temática de los cuentos es muy variada, pero en ellos se prioriza la magia, el juego, el circo, y ponen de manifiesto situaciones vinculadas a la discriminación, a los modelos corporales que se imponen a los adolescentes que se animan a interpelar esos modelos. Es poner el arte al servicio de la denuncia y de la concientización que tanto hace falta.


Morisquetas, risas, juegos y pintadas

Roxana Rodríguez fue invitada este año a visitar el Colegio Nacional de Monserrat para narrarles cómo es el funcionamiento del hogar. El objetivo era darles a conocer a los alumnos cómo era el público al que iban destinados los cuentos.
De esa mixtura de experiencias se compusieron muchos de los relatos que no fueron inspirados en ninguna historia particular.
“Siempre es una experiencia satisfactoria. Es una ida y una vuelta porque los chicos se van con muchas vivencias, muchos conocimientos, donde se crean unos vínculos muy fuertes y el deseo de volver, de participar, y la nostalgia de estar acá en La Casa de Matías y poder colaborar y estar presente todos los años de alguna manera”, señaló la docente Ivana Sánchez.
Pero también opinaron las autoras de algunos de los textos que forman parte del libro que el Monserrat ofreció a La Casa de Matías, la ludoteca del Hospital Infantil de la ciudad de Córdoba, y la biblioteca de Villa Adela.
Agustina Vargas Vieyra, alumna de cuarto año “D”, fue la autora de dos de los 11 cuentos que componen el libro y se refirió a su experiencia como narradora: “Esto es algo nuevo y está muy lindo y divertido porque podemos relacionarnos con los niños, interactuar con ellos porque les gusta sentirse felices”. Agustina escribió “Sueños de Circo” que trata sobre un niño que persigue su sueño hasta alcanzarlo: ingresar a un circo aunque no tenga dinero para pagar la entrada y terminar siendo parte del circo como payaso. También escribió “Autobiografía de un inventor loco” que trata de un hombre que hace inventos muy buenos pero que piensa que no tienen valor.
“Yo no sabía que lo iban a publicar -explicó Agustina- y me encantó. Mis papás, mis tíos, quieren comprarlo. Es muy lindo tener una obra tuya impresa y que otros leen”
Paula Saravia, compañera de curso de Agustina y también autora del relato “El aroma” que trata sobre una niña que vive en un orfanato y trata de vencer sus miedos con una amiga.  Paula se refirió a la posibilidad, tras la publicación de los relatos de darle rienda suelta a la escritura y pensarla como una posible futura profesión: “Es una motivación, es muy lindo que esté publicado y otros lo pueden ver. Cuando uno lo ve ilustrado dice `¡oh, es mi personaje!. La verdad es que estaría bueno poder seguir”.
La diversión se extendió en La Casa de Matías unas cuantas horas. Hubo adolescentes satisfechos por haber emprendido una acción solidaria y niños felices tras haber compartido juegos, risas, y pintadas en los rostros.
Resulta inevitable, dada la época del año y la proximidad de los festejos navideños, pensar en que estas acciones solidarias debieran multiplicarse por toda la región. Pensar que no debiera haber ni un niño sin sonrisa y sin juguete. Pensar que estos ejemplos reconfortan el corazón a los que sueñan con posibilidades para todos. ¡Ojalá que estos ejemplos fueran más visibles y que los protagonistas se animen a contarlos!.
Claudio Jose Minoldo

Claudio Jose Minoldo

1 comentario:

  1. qué bueno! Me encanta cuando hacen este tipo de cosas por los chicos. por lo que tengo entendido, el Estado mandó juegos de PC para las escuelas de Córdoba. Espero que los reciban porque a los chicos les encanta!
    Saludos
    Mora

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